Es una ventana a una faceta de mi vida, es la forma en que percibo el mundo y el respeto que siento por la naturaleza.

Los bovinos son curiosos, sociables y amigables, considero que cada uno se distingue por su personalidad. Ellos pueden percibir la hostilidad y detectar el peligro, sentir miedo. Se cuidan entre sí, se acompañan, andan en grupo.

Al verlos siento ternura, amor, ganas de acariciarlos y abrazarlos. Observo su comportamiento y disfruto verlos comer, jugar y descansar.

Quiero compartir la belleza y el sentimiento que me generan estos animales. Compartir la ternura que hay en esas miradas y crear conciencia de que son seres vivos que sienten al igual que nosotros.

 

Francine Mendoza

 

Pueden ver el ensayo completo aquí: Entre potreros_Francine Mendoza opt