Juan Tufano, alumno del CiEF, expone “Las cosas que dejé atrás”, este 13 de Julio. Aquí su statement:

 

Los índices de emigración en Venezuela son cada vez mayores, trayendo como consecuencia que muchas viviendas las
cuales antes rebosaban de vida, queden arropadas bajo mantos de polvo, dejando dentro de sus paredes, objetos de gran
valor, incontables historias y sobre todo un gran, silencioso y profundo vacío. Ellos quienes solo se llevan consigo los
recuerdos de lo que alguna vez fue su hogar, sufren de una herida que cuando cicatrice formará parte de la indeseada
colección de marcas causadas por la cruda realidad del emigrante venezolano, el cual forzado se marchó en busca de un
nuevo hogar en un nuevo mundo.

Esta antigua morada , la cual se volvió ajena al tiempo en el momento en que sus puertas se cerraron por última vez
aún la rodea cierto ambiente cálido, a pesar de encontrarnos con el frío color de las sábanas que cubren los muebles,
plantas condenadas a la sed eterna, cuadros que no han vuelto a ser contemplados y un aroma a guardado que inunda la
vivienda completa, el cual se manifiesta en espesas capas de polvo. Podemos encontrar ciertos elementos que
tenuemente alumbran la penumbra, fotos familiares, dibujos del pequeño de la casa, juguetes, libros con marcapáginas,
diplomas y adornos que a pesar de ser en vano, siguen funcionando.

El proyecto documenta uno de esos solitarios hogares, deshabitado por una familia, padre, madre e hijo, que en busca
de una mejor calidad de vida emigraron a Italia en el año 2016. La vivienda en la actualidad se encuentra en las mismas
condiciones que la dejaron, la cual pacientemente espera volver abrirle las puertas a aquellos que le dieron vida.