La Sala Trasnocho Arte Contacto (TAC) tiene el gusto de invitarles a la inauguración de la exposición: Víctor Hugo Irazábal: Tieztos

Domingo 25 de noviembre, 2018. 12:00 m.
 

La palabra tiesto proviene del latín testu/testum cuyo significado es vasija de barro. También se utiliza para nombrar los fragmentos derivados de estos objetos —ánforas, macetas, frascos— cuando se han quebrado. En arqueología esas lajas irregulares son documentos, hablan sobre la vida de las civilizaciones antiguas: rituales, economía, disputas personales y guerras. Sobre su superficie fueron escritos poemas, cartas y transacciones comerciales. A la vez, eran utilizadas para recoger líquidos, rapar o rastrillar cenizas. Los tiestos han sido trozos de memoria y herramientas de utilidad cotidiana. Son huellas de objetos que perdieron su unidad y testimonios del ingenio humano.
 

Víctor Hugo Irazábal comenzó a interesarse por los tiestos gracias a un encuentro en Paraguaná con la obra de J.M. Cruxent. La aproximación al trabajo de este arqueólogo pionero y artista plástico despertó en él un interés particular por esos objetos antiguos. Halló en ellos, más allá de su valor científico, la importancia estética de la desestructuración y los tropos en los procesos conceptuales y compositivos del arte. Temas ya estudiados en sus experiencias por el Amazonas con el mundo gráfico de los yanomami y profundizado en el proyecto FRÁGIL.
 

Los tiestos arqueológicos dieron paso a los Tieztos estéticos del artista. En su origen, unos y otros tienen relación con la fragilidad de un cuerpo físico, el juego retórico desplegado en la deconstrucción de los objetos, la transformación de un producto utilitario en texto visual, la ilusión generada por los límites conceptuales o materiales, la memoria finita de los seres humanos, la complejidad infinita del universo y los cambios producidos por los acontecimientos inesperados. Sin embargo, los tiestos provienen de eventos culturales colectivos: rituales, comercios o guerras. Al contrario, los Tieztos emergen del trabajo íntimo en el taller: surgen de la experiencia del artista con los materiales, las ideas y 8 las emociones. Unos son fragmentos cerámicos escondidos por el tiempo en los yacimientos arqueológicos. Otros son metáforas —tropos— originados en ejercicios semióticos: adición, sustracción, borradura, intersección e intercambio. Unos son testimonios, otros son artificios.